Con esta mezcla de dinosaurios carnívoros y herbívoros hemos estado jugando en nuestra caja de luz. Explorando con los colores, alimentando dinosaurios, inventando familias, desarrollando la función simbólica.
Con esta divertida técnica hemos imitado la piel de los dinosaurios. Para ello, hemos cubierto los rodillos con papel de burbujas. ¡A pintar! Así de bonitos han quedado nuestros dinosaurios.
Seguimos investigando sobre las huellas de dinosaurios herbívoros y carnívoros. Esta vez hemos querido plasmarlas en arcilla y así hacer unas icnitas fósiles muy chulas. Cada uno ha elegido al dinosaurio que quería hacer. Además, hemos aprendido a modelar arcilla mojando los dedos en agua. Así de bonitas han quedado nuestras huellas. ¡Nos encantan!
Así de bonitas quedaron las huellas de colores. Así vimos la diferencia entre las huellas de carnívoros y herbívoros. No es así realmente pero hablar de saurópodos, terópodos y ornitópodos era un poco complicado para l@s peques de 3 añitos. Para hacerlo, pintamos las huellas de los dinosaurios de juguete que nos compró Susana y ¡a pintar!
Hemos jugado con estas bandejas que contienen minimundos de dinosaurios. Además nos aportan experiencias sensoriales. En una de ellas tenemos arroz teñido por nosotros y piedras entre otras cosas. La otra contiene diferentes piedras con distintas texturas y sensaciones térmicas. Lo importante es que hemos disfrutado mucho con ambas propuestas mientras desarrollamos nuestro juego simbólico.
Una peque de la clase nos ha traído varios huevos como este. Cada uno está acompañado de unos utensilios de paleontología para descubrir el dinosaurio que hay en su interior. Y en ello estamos desde hace dos semanas. Ya han salido algunos huesos y nos entusiasma mucho cada vez que sacamos alguno. ¿Qué dinosaurios saldrán? Desde aquí agradecemos de nuevo a nuestra amiguita y a su súper familia por implicarse tanto en nuestro aprendizaje y regalarnos estos huevos que tan intrigados nos tienen.
Hoy os vamos a presentar una propuesta que nos ha encantado llevar a cabo. Hemos teñido arroz y huevos a la vez. ¿Quieres saber cómo lo hicimos? Lo primero es introducir un poco de arroz en una bolsa pequeña y le añadimos unas gotitas de colorante alimentario del color que deseemos. A continuación introducimos el huevo, cerramos la bolsa y llega la parte más divertida. ¡A agitar la bolsa! Con todas tus fuerzas. Nos encantó hacerlo. Sin duda una manera diferente de pintar. Y así de bonitos quedaron nuestros huevos.