Como muchos sabrán, los niños y niñas de 3 años estamos llevando a cabo un proyecto sobre los piratas llamado "En busca del tesoro".
Todo empezó por un cuento en el que descubrimos la historia del pirata Malapata. Tenía tan mala suerte que todo le salía mal: perdió su tesoro y no lo ha encontrado. Pronto dijimos que queríamos ayudarle, pero para ello necesitamos convertirnos en piratas... Y para ser piratas necesitamos muchas cosas: un barco, un catalejo, ropa de piratas, parches, garfios, mapa del tesoro...
Malapata nos puede ayudar a convertirnos en piratas, así que nos hizo un barco enorme para jugar dentro en el rincón del juego simbólico. Un día al llegar al cole vimos el barco pirata y nuestras caritas no podían dejar de reflejar asombro y alegría. ¡Mirad qué bonito nuestro nuevo rincón de juego!
Lo que más nos gusta es coger el timón como auténticos capitanes piratas. El timón nos encanta, ¡gira de verdad! A babor y a estribor, vamos surcando los mares.
Más detalles de la isla pirata
No se imaginan lo bien que lo pasamos jugando a ser piratas en el rincón.
Todo buen pirata tiene un nombre peculiar, nosotros también estamos creando el nuestro inventándolos solitos. Ya tenemos varios: uno es Barbablanca, otro es el Capitán Pie de Espada, otra niña es la pirata Buchona, otro el pirata Cincodedos... Cada uno elige el suyo y las respuestas son muy originales.
El barco está muy bonito, pero en la asamblea hemos planteado dialogar sobre lo que le falta al barco. Así que observamos bien y dijimos varias cosas: un mástil, la vela, un ancla... Habrá que pedírselo poco a poco al pirata Malapata (con las cartas al pirata estamos muy motivados por la lectura y la escritura).
Así, nosotros le vamos pidiendo cosas y Malapata nos las va dando mediante pistas como esta:
Pronto trajimos la caja de las regletas y allí estaban los parches. Los contamos y comparamos. Por supuesto los pusimos en el rincón de los piratas para jugar con ellos.
Incluso Nuba quiso ponerse uno.
LA IMPORTANCIA DEL RINCÓN DEL JUEGO SIMBÓLICO
Todos los rincones del aula de Infantil son muy importantes. En nuestra clase tenemos cuatro:
- El rincón de las construcciones: aquí trabajamos principalmente actividades manipulativas, de seriación, construcción, lógica-matemática, clasificación, habilidades motrices...
- El rincón del trabajo individual: un espacio que requiere tranquilidad y concentración, en él realizamos un aprendizaje más individualizado, realizamos fichas, jugamos con los nombres...
- El rincón de la plástica: como su nombre indica, en él trabajamos la expresión artística, la creatividad, aprendemos técnicas plásticas que requieren determinadas habilidades (hacer bolitas de papel, rasgar, recortar...)
- El rincón del juego simbólico: juego de roles, se desarrolla la función simbólica en los niños.
No diremos que uno de ellos es más importante que otro, todos lo son. El rincón del juego simbólico lo es y mucho. Tristemente, en algunas aulas el rincón del juego simbólico tiene una función de "descarga" para que los niños se entretengan sin necesidad de tener al adulto al lado. No obstante, no es esa la función de este espacio. En este rincón, los niños y las niñas aprenden a vivir en sociedad a través de este tipo de juego. En él desarrollamos un juego de roles, aprendemos a relacionarnos, a dejar de jugar en paralelo (juntos pero cada uno a lo suyo) para jugar en grupo imaginando que somos papá, mamá, bebé, médico, dependiente de supermercado...

Es cierto que muchos de los niños de tres años no saben jugar por sí mismos y el juego simbólico los ayuda a dar libertad a estos niños para dejar de lado los posibles bloqueos y liberarse expresando sus emociones a partir de jugar a ser determinado personaje.
Durante todo el curso hemos tenido la casita en el rincón del juego simbólico (es lo clásico que tienen las aulas durante todo el periodo de Educación Infantil). El poner un nuevo rincón como este de los piratas en el aula no tiene un objetivo meramente de motivación (que también). Nos está sirviendo para que esos peques menos maduros a los que aún les cuesta jugar en pequeño grupo, los que aún juegan en paralelo y también los más tímidos, se integren en este juego. Al cambiar el rincón por completo y todos sus elementos, convirtiéndolo en un nuevo espacio de juego e interacción, por un lado los motivamos dando ese empujoncito que les hace falta y además ahora juegan a otra cosa porque cambian los roles. Ahora son piratas, improvisan historias nuevas mientras juegan (desarrollando así la imaginacion, la trama de una historia, la secuencia), inventan aventuras (con tiburones, de búsqueda del tesoro...), emplean nuevo vocabulario y expresiones propias de estos personajes: "izad las velas", "giramos a babor", "préstame el catalejo"... Están muy motivados y eso los ayuda a soltarse un poquito más. También respetan los turnos y se organizan ellos para cambiar de personaje (todos quieren ponerse al timón).
En definitiva, lo que quería transmitir con estas reflexiones es que está bien que los niños tengan sus ratos libres en los que jueguen a su modo, pero el rincón del juego simbólico como yo lo entiendo, va mucho más allá del entretenimiento.