Gotitas de magia (proyecto el agua)

  Este último mes ha sucedido algo bastante curioso. Dado que la jornada se reduce y que el mes de junio está lleno de fiestas, Susana no tenía programado llevar a cabo ningún proyecto. Fuimos nosotros los que lo pedimos.
   Un día a principios de mes, llegamos al cole y vimos que en el patio de la clase había un charco. A Susana se le ocurrió preguntarnos "qué pasaría con el agua del charco a lo largo del día". Sin haberlo planeado, aparecieron las hipótesis. Dijimos que se secaría, pero ¿dónde va el agua? Nos quedamos pensando y preguntando cada vez más cosas con mucho interés. No quedó otro remedio que hacer un proyecto a cerca del agua, pero la maestra estaba encantada de que demandáramos nosotros mismos un proyecto.

EL CICLO DEL AGUA
   Al día siguiente el charco no estaba, pero como habían faltado algunos niños, la encargada derramó un vaso de agua en el patio. 
   Creamos nuestras hipótesis sobre lo que sucedería con el agua: 
NIÑO 1: Se va para el fondo del suelo. 
NIÑO 2: El agua sube, porque se seca y sube.
NIÑO 3: ¿Cómo va a subir el agua? yo nunca he visto el agua subir.
   No sabíamos muy bien cuál era la respuesta y no nos poníamos de acuerdo. Cuando llegamos del recreo, el agua ya no estaba. El patio de la clase estaba seco.
   Entonces continuamos con nuestras teorías. Casi todos estábamos de acuerdo con la idea de que subía, pero ¿cómo sube el agua?. Susana nos lo puso un poquito más fácil. Nos preguntó si el Sol da frío o calor y contestamos que da calor. Entonces, ¿qué pasasía si le damos calor al agua?, por ejemplo si la ponemos en un caldero al fuego, ¿qué sucede? Un niño respondió que sale humo y otro dijo que era vapor. Efectivamente, el agua sube, pero no en forma de gotas, sino que cambia de forma y se convierte en vapor (gas). A esto se le llama vaporización. Nos quedamos asombrados repitiendo por lo bajito la nueva palabra. Lo que sí nos expicó la maestra es que en la evaporación producida por el Sol, el agua se seca más despacio y el vapor no se ve.
   Una compañera dijo que ella ve el vapor en el espejo, cuando se baña con agua caliente se queda el espejo con vapor. Todos empezamos a decir que era cierto, también nos ha pasado. Pero, ¿qué pasa luego?, ¿se queda siempre así? Una niña dice qu no, que se pueden hacer dibujos y se ve, o pasarle la mano y caen gotas. Es decir, que el vapor (gas), se puede convertir en agua de nuevo y a esto se le llama condensación.
   Al cabo de un rato, Susana nos formuló otra pregunta, ¿qué pasaría si el agua se enfría mucho? En vez de darle calor, le damos  mucho frío. La mayoría dijimos que se queda líquida y otros que se pone dura. Vamos a hacer la prueba. Cogimos un vaso y le pusimos un poco de agua. A última hora, la colocamos en el congelador de la entrada.
   A la mañana siguiente, en la fila, fuimos al congelador y Susana cogió el vaso.
   Cuando llegamos a la clase lo vimos todos y nos asombramos: ¡era hielo!

  Lo pusimos en el centro de la alfombra y comenzamos a dialogar sobre lo sucedido. Ha cambiado de líquido a sólido y a este proceso se le llama solidificación.
  Observamos que, a medida que pasaba el tiempo, cada vez había menos hielo y más agua: el hielo del vaso se derretía. Este proceso se conoce como fusión.




     Tras haber aprendido todo esto, Susana nos leyó un libro que explica las aventuras de una pequeña gotita de agua y todos los cambios que vivía.
     Este libro es un regalo que un compañero veterano del Equipo Directivo de mi otro cole  me hizo con cariño porque decía que yo le daría uso donde quiera que estuviera. Desde aquí le agradezco el detalle y la confianza que tuvo en esta maestra novata y la admiración que ha mostrado hacia mi trabajo. La admiración es mutua. Gracias por todo.
   Para finalizar, en el mural del proyecto, hemos puesto una imagen donde nosotros mismos poder explicar el ciclo del agua.

BAJO DEL MAR


      Susana nos ha contado un cuento donde había muchos animales marinos. A continuación nos planteamos la siguiente pregunta: ¿nosotros podríamos vivir bajo el mar? Todos contestamos con un "no" rotundo, todos, menos una compañera que dijo que sí, sorprendiendo a la maestra y a los compañeros. Primero escuchamos los argumentos de la mayoría: dijimos que no porque no podríamos respirar en el agua, no tenemos branquias. Susana aplaudió nuestra respuesta y escuchó con curiosidad las razones co las que la compañera estaba tan convencida de que sí se podía vivir bajo el agua. Para sorpresa de todos, esta niña dijo que se podía vivir en un submarino, que allí sí se puede respirar. Nos quedamos asombrados, tenía razón, la maestra, orgullosa y sorprendida, le puso una estrella y la felicitó. Este grupo ya está hecho a su mano, ya tienen por fin ese razonamiento que les ha intentado potenciar, ese pensamiento lógico y autónomo, pero no sólo esta niña, sino todos. Susana está muy orgullosa de los logros en este aspecto, avanzamos en crear hipótesis, razonar, argumentar, buscar soluciones, escuchar otras teorías, valorar a los compañeros, saber defender sus ideas y aprender a equivocarse y reconocer sus errores para aprender de ellos. La maestra nunca nos dice "no" ante una teoría o hipótesis, si no es cierta, nos formula preguntas o nos plantea situaciones hasta que nosotros solos nos damos cuenta y rectificamos. Perdón por el inciso, pero me apasiona ver cómo han mejorado mis pequeños.

     Retomando la idea de que no podemos vivir bajo el mar debido a la respiración (a no ser en un submarino), dijimos que no tenemos branquias. Sabemos desde principios de curso que los peces respiran por branquias y los delfines y ballenas por espiráculo. Pero... ¿y los tiburones cómo respiran? Había ideas encontradas.
Niño 1: Respira por branquias.
Niño 2: No, respira por espiráculo.
Susana: ¿por qué?
Niño 2: porque es igual que las ballenas y los delfines, es grande.
Susana: ¿las ballenas y delfines (que tienen espiráculo) respiran bajo el agua o salen a la superficie a respirar?
Niños: salen a la superficie.
Susana: ¿y el tiburón?
    Aquí la clase se dividió en dos: unos pensaban que sí y otros que no. Entonces, ¿qué podemos hacer. Una compañera dijo que habría que ver una foto de un tiburón para ver si tiene espiráculo o branquias. Ella misma buscó en Internet imágentes de tiburones. Vimos que tenía unas aberturas, pero algunos pensábamos que eso podía ser espiráculo. Fue entonces cuand la niña buscó imágenes de espiráculo para que todos viéramos la diferencia y sacáramos conclusiones.


      Concluimos que el tiburón tiene branquias como los peces porque es un pez.
   Tras hablar de animales marinos, Susana nos ha enseñado la canción de Elena la ballena qu nos ha gustado muchísimo.


      En la biblioteca, la maestra nos contó el cuento "Paco el cangrejo" que juega al "veo, veo" diciendo la letra inicial como pista. Había bastante vocabulario marino y nos gustó porque se equivocaban mucho.

Nuestro amigo Doki nos enseña a cuidar los fondos marinos, ríos, lagos, etc. En clase escuchamos con atención a uno de nuestros exploradores favoritos.


Aprovechando la canción de Elena la ballena, nuestra maestra nos trajo muchas estrellitas de mar, al igual que Elena. Las vimos, las tocamos, las comparamos ya que tenían diferentes tamaños y formas. 
Susana dijo que nos fijáramos en una que tenía un lado más grande que los demás.Nos explicó que las estrellas de mar se desprenden de un brazo (que le vuelve a crecer más tarde) y que, de ese brazo, nace otra estrellita. De ahí que alguna de ellas  tuviera un brazo más grande o más pequeño que el resto.



EL AGUA Y LOS SENTIDOS

¿DE QUÉ COLOR ES EL AGUA?

   Susana nos ha planteado esta pregunta en la asamblea y contestamos con seguridad. Unos dijimos que blanca y otros que es azul. Estábamos bastante convencidos.
    Como no nos poníamos de acuerdo, la maestra repartió estos papeles de colores para ver cuál se parece más al del agua.

 Los repartimos y nos pusimos a mirar las coas de colores, la falda de la maestra que era blanca cambiaba de color si la veíamos a través de los papeles de colores. Fue una actividad medio improvisada, pero lo pasamos genial caminando por la clase y mirando el mundo de colores.

   Finalmente concluimos que el color más parecido al del agua es este. Pero... ¿esto es un color?, ¿cómo se llama?

Una compañera dijo que es transparente y que el agua también es transparente. Se parece a un cristal, como nos dijo un compañero. 

¿A QUÉ HUELE EL AGUA?
El día siguiente lo hemos dedicado a averiguar el olor del agua y a crear hipótesis al respecto. Dijimos que el agua huele a sal, a caramelo, a harina y a arena. Al día siguiente, Susana nos trajo un bote con harina, otro con sal, otro con arena, un caramelo y un bote con agua. Uno a uno fuimos saliendo y oliendo todo con los ojos tapados, un compañero nos iba acercando las cosas que no podíamos tocar. Concuimos que el agua no tiene olor.

EL SABOR DEL AGUA
Otro de los días, especulamos sobre el sabor del agua: unos dijimos a sal, otros a azúcar y otros a nada. 
Ya tenemos trabajo, probar agua con sal, con azúcar y agua sola. También concluimos que el agua no sabe a nada. Esto nos sirvió también para ver cómo alguna sustancias se disuelven en el agua y no se ven, pasan de sólido a líquido, cuestión que nos llamó la atención.

EL SONIDO DEL AGUA
Ya sabemos que el agua no tiene color, no tiene olor ni sabor pero... ¿tendrá sonido? La respuesta fue un sí rotundo. Dijimos que suena asi; "SHHHHH" Pero Susana cogió el vaso con agua, lo puso al lado de su oreja y no escuchó nada. A continuación nos lo puso a nosotros y tampoco. ·El agua suena cuando está en el mar" dijimos nosotros, "o cuando abrimos el grifo", "cuando llueve"...  Es decir, que el agua suena cuando se mueve. La maestra nos propuso un juego genial. Trajo al cole unos botes de cristal y les puso diferente cantidad de agua a cada uno. También trajo una cuchara para golpear los botes. Uno a uno nos fuimos convirtiendo en unos auténticos compositores. Susana grabó algunas de las melodías creadas por nosotros. ¡Qué divertido!


¿FLOTA O SE HUNDE?
   La maestra ha cogido del rincón de la ciencia del proyecto, un gran bote plástico transparente y lo ha llenado de agua. Nos hemos sentado en la alfombra alrededor de una mesita que hemos cogido para el experimento.  Hemos hablado sobre los manguitos y colchonetas de agua que flotan, al igual que los patitos de la bañera como apuntó una compañera. La maestra nos ha planteado la siguiente cuestión: ¿todos los objetos flotan? Dijimos que no, que algunos se hunden, pero ¿cuáles? Empezamos a experimentar: cada uno de nosotros fue a buscar un objeto a ver si flotaba o no. Primero plateábamos la hipótesis sobre el posible resultado y argumentándola, por supuesto. Uno de nosotros cogió un caballo de plástico y dijo que se hundiría porque es grande, pero flotó. Otra niña cogió un avión de juguete y flotó también al igual que el lápiz. La gran bola de plastilina se hundió, por lo que concluimos que se hundían os objetos grandes y flotaban los pequeños... ¿Seguro? El objeto de Susana era una moneda (más pequeña que el caballo, el avión y demás objetos que flotaban y todos pensábamos que flotaría siendo tan pequeñita, pero se hundió. La maestra también nos dijo que los barcos de verdad son grandes y flotan. Una niña dijo que la cosas que pesaban mucho se hundían y que lo que pesaba menos flotaba. 

  Ya nos íbamos acercando, pero... un barco de verdad sí que pesa, ¿no? Cogimos la plastilina y la cambiamos de forma aplastándola un poco y se quedaba a la mitad: no bajaba ni subía. y si la apalastábamos más aún, flotaba. Entonces nos dimos cuenta que no sólo depende del "peso" sino que la forma influye también.

SECUENCIA MARINA
   A última hora, hemos visto cuatro imágenes desordenadas y las hemos ordenado creando una historia a partir de ellas. "Había una vez un pez que se encontró un cofre del tesoro, pero no lo podía abrir porque tenía un candado. Su amigo, el pez espada lo ayudó y abrió la caja y jugaron juntos con el tesoro."

   Jugamos a muchas cosas con este material. A veces Susana, quitaba una, nos llamaba y teníamos que adivinar cuál era y dónde iba. También uno de nosotros iba y las desordenaba y los demás cerrábamos los ojos y otro niño venía a ordenarlo de forma correcta.

   La hemos descrito muy brevemente pero le hemos sacado mucho partido a esta activiad, ya que hemos especulado sobre como abrir el cofre, qué habría dentro del cofre, analizamos lo que se ve en cada imagen iniciándonos en la descripción de animales y objetos, dialogamos sobre los estados de ánimo del pez: sorpresa, impotencia, agradecimiento, alegría... También trabajamos la ordinalidad: primero, segundo, tercero y cuarto/último (ej.: "falta el tercero"). Nos iniciamos en la resta y comparación de cantidades (ej.: antes había cuatro y ahora hay una menos, ¿cuántas hay?; al colocar esta, ¿hay más o menos que antes?). Por supuesto la secuenciación temporal, la creatividad inventando la historia son otros de los aspectos trabajados con este material. 

EDUCACIÓN EN VALORES: EL CUIDADO DEL AGUA

   Hemos continuado hablando del agua, pero hoy hemos consultado esta revista donde aparecía la palabra "escasez" y nos hablaba de la importancia de cuidar el agua. 

     Gotín nos enseña algunos trucos para ahorrar agua en casa. Ya los papis lo han notado, me han dicho que son unos auténticos vigilantes de agua para que no se derroche ni una gota. Bien hecho, chicos.



 MURAL DEL PROYECTO
   Como siempre os dejamos con el mural del proyecto esperando que les guste.

 Nos han faltado poner muchas cosas: lo aprendido en el libro sobre animales marinos (mantas, erizos, caballitos de mar...), las películas de Little Einsteins y documentales sobre animales marinos o lo trabajado con el cuento "El pez Arcoiris" que lo pondremos en otra entrada aunque se haya trabajado de forma simultánea. 
   Ha sido un proyecto "improvisado", ya que surgió de forma repentina ese interés por parte de los alumnos de mi grupo. Me hubiera gustado haber hecho más cosas, pero empezamos en junio y siempre el último mes es más difícil porque hay muchas cosas que hacer y evaluar. De todas formas, creo que disfrutamos bastante con este proyecto y ha sido realmente productivo y aprovechamos el poco tiempo que teníamos.
  Esperamos que hayan disfrutado con nuestras aventuras.